miércoles, 22 de febrero de 2017



Las disputas por la razón de uso de la energía y su transportación 





“La Guerra de las Corrientes”…Edison contra Tesla

Electrocuciones de elefantes, caballos, perros e incluso de personas. Todo valía en la denominada “Guerra de la Corrientes”.
Hoy presentamos en Scientia una de las luchas más feroces que han ocurrido en la historia de la ciencia: Edison contra Tesla…la era de la energía eléctrica.

Thomas Alva Edison
Cuando se nos habla de electricidad a todos se nos viene a la cabeza el nombre de Edison y prácticamente a nadie el de Tesla…pues atentos a lo que vamos a contar en el primer capítulo de la serie “El lado oscuro de la Ciencia”.
La introducción de la electricidad para el uso doméstico fue llevada a cabo a principios de la década de 1880 por el famoso inventor y empresario Thomas Alva Edison. Mediante pequeñas centrales eléctricas iluminaba calles y hogares de pequeñas zonas de Nueva York. Sin embargo, la gran fortuna que Edison generó mediante el uso de la corriente continua empezó a tambalearse en 1888 cuando comenzó a desarrollarse una tecnología muy superior basada en la corriente alterna.
Edison no se quedó con los brazos cruzados y lanzó una de las campañas más violentas que se recuerdan para desprestigiar a su rival, el serbio Nikola Tesla.
Curiosamente, este inventor serbio, un tipo excéntrico donde los haya, llegó a Estados Unidos en 1884 con 28 años después de trabajar en compañías eléctricas y telefónicas europeas para trabajar junto a Edison.

Nikola Tesla
Tesla llegaba con una carta de recomendación del gran inventor Chales Batchelor que decía: “Querido Edison: conozco a dos grandes hombres y usted es uno de ellos. El otro es este joven”…y esto a Edison ya empezó a no gustarle.
Sus ideas eran brillantes pero necesitaba el apoyo de Edison para llevar a cabo el desarrollo de la corriente alterna. Edison vio claramente el futuro de esta nueva tecnología pero había invertido tanto dinero en el desarrollo de la corriente continua que se negaba a darle la razón a Tesla.
Después de casi un año en el que Tesla proporcionó patentes a Edison, este último decide no pagarle los 50.000 dólares prometidos al principio alegando que se trataba de una broma y diciéndole, literalmente: “Cuando llegues a ser un norteamericano cabal, estarás en condiciones de apreciar una buena broma yanqui”…Es más, también se negó a subirle el sueldo a 25 dólares semana …y despertó a la fiera balcánica.
Tesla continuó con sus revolucionarias ideas para desarrollar la corriente alterna que le permitían no solo transmitir la electricidad a tensiones muy elevadas y a mayor distancia, sino con una eficacia muy superior y empleando hilos más finos que los que usaba Edison con su corriente continua. Además, al tender cables más finos se necesitaba menos cobre y menos estaciones por lo que la corriente alterna era mucho más económica.
Rápidamente Tesla vendió sus patentes al inventor y empresario George Westinghouse, que comenzó a vender la corriente alterna de forma tan agresiva que el “bueno” de Edison vio como su imperio se desmoronaba inició el contraataque…y de qué forma.
La peligrosa instalación de algunas líneas llevó a que ocurrieran algunos desgraciados accidentes. Esto lo aprovechó Edison que, con un gran dominio de las técnicas de marketing y manipulación, confundió a la opinión pública que desconocía los principios fundamentales de la “nueva electricidad”. Titulares periodísticos como “Nuevo cadáver en los cables” alarmaron a la población…y apareció el cuarto implicado en esta historia.

Biografía Corta de NIkola Tesla 

Nikola Tesla (10 de julio de 1856 - 7 de enero de 1943) nació en Similjan, en lo que entonces era el Imperio Austrohúngaro y hoy es Croacia. Genio desde sus primeros años de estudiante y apasionado de las matemáticas y las ciencias era capaz de memorizar libros completos y de realizar complejos cálculos matemáticos para desconcierto de sus profesores.
Su padre que era pastor ortodoxo le presionaba para que siguiera su vocación religiosa, pero se sintió más motivado por el instinto desarrollador de su madre, creadora de artilugios que le servían de ayuda en las tareas del hogar como el batidor de huevos mecánico. Estudió ingeniaría mecánica y eléctrica en Austria y física en Checoslovaquia y trabajó en varias compañías eléctricas y telefónicas por toda Europa.
En 1884 llegó a Nueva York. Tenía 28 años, unos pocos centavos y una carta de recomendación para Thomas Edison escrita por uno de sus socios en Europa que decía: «Querido Edison: conozco a dos grandes hombres y usted es uno de ellos. El otro es este joven.»
Teslacoil

El inicio 

La corriente alterna tubo lugar a finales del 1800 en el auge de la energía eléctrica en Estados Unidos, como parte del crecimiento poblacional proveniente de todas partes del mundo.  


La Corriente alternada

Aunque la electricidad, en su avance arrollador por el mundo hacía adeptos continuamente, la central  eléctrica  de  Edison  reveló  un notorio  defecto.

Las luces eléctricas, que eran brillantes y constantes cerca de la usina, se debilitaban y oscilaban a tres kilómetros de distancia.

Los generadores de corriente eléctrica no proporcionaban más   de 500 voltios   y esta   energía   no se podía  “impulsar” a  mucha   distancia de la   central eléctrica. Si se sobrepasaba los 500 voltios, la energía se derrochaba en lluvias de crujientes chispas azules que partían de las piezas   sobrecargadas del generador. Se vio con   claridad que hacía   falta un   generador de nuevo tipo, que fuese capaz de suministrar energía a distancias largas.
Tesla NikolaUn inventor servio, Nikola Tesla, que trabajó a las órdenes de Edison desde que llegó a este país, se convenció de que la solución estaba en la corriente alternada, que podía generarse en voltajes muy altos.
Edison creyó que esta corriente era demasiado peligrosa. Tesla argüyó que podría reducirse el voltaje, hasta llegar a 120 voltios para uso doméstico, mediante transformadores escalonados.
A todo esto, el transformador, inventado en 1886, resultó ser mucho más flexible de lo que todos imaginaban.   Fue posible pasar   energía de alto voltaje de un circuito a otro circuito con voltaje más bajo, pero con la misma frecuencia (número de revoluciones de una armadura), sin que se moviese ninguna pieza.
El aumento y disminución de los voltajes fue fácil y seguro. Todo lo que se necesitaba era aumentar o disminuir en el secundario el número de espiras de alambre   con relación   al primario, una   ley sencilla que databa de los días de Faraday.
Tesla llevó su patente a George Westinghouse, quien prosperaba mucho con su nuevo freno de aire, que dio seguridad a los ferrocarriles. Westinghouse adivinó en el acto la importancia del generador de corriente alterna. Calculó que el costo de transmisión de esa energía sería sólo el diez por ciento de lo que costaba la corriente continua de Edison.
Los voltajes altos exigían cables más delgados, lo cual permitía muy grandes economías por razón de costosnormal de 120 voltios a distancias que llegaban a 400 kilómetros.
Pronto resultó evidente que mediante centrales hidroeléctricas podían distribuirse 80.000 voltios a ciudades y granjas del campo desde 500 a 1.000 kilómetros. Si fallaba la caída natural del agua, siempre había turbinas de vapor como reserva, para prestar el servicio.
Valida de estos medios, la energía eléctrica se abarató tanto que pudo competir con la energía del vapor, y pronto las fábricas empezaron a usarlas como fuente de potencia. Se instalaron en fábricas nuevos motores de eficacia mayor, en lugar de los ejes, correas y poleas exigidos por la máquina de vapor. La fábrica no sólo adquirió un aspecto más limpio y ordenado, sino que también dispuso de una mayor velocidad.
Se acoplaron motores a máquinas que ahora podían aumentar su velocidad de. rotación hasta 400 revoluciones -por minuto. Conectando motores de diferentes tamaños, sólo se necesitaba una energía mínima. Las fábricas economizaron el costo del anterior movimiento constante de las correas, los ejes y las cadenas que se empleaban con la energía de vapor.
Más o menos en 1920, el Hombre Mecánico unió casi todas las aldeas y ciudades de su red de conductores. Los nuevos mapas del mundo se llenaron pronto de puntos, a medida que se desprendían poblaciones nuevas de los centros congestionados y se poblaban los lugares intermedios entre ciudades, y las regiones antes agrestes y rurales. Haciendo el trabajo de cien millones de caballos, la electricidad ayudó a transformar  el mundo.
Tal como la máquina de vapor revolucionó la navegación, y el motor de nafta debía pronto transformar el transporte por carreteras, la energía eléctrica infundió vida nueva a los ferrocarriles, las fábricas y las granjas del mundo.